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30 marzo, 2020

¿Cómo identificar una dieta milagro?

Se acerca el verano y la operación bikini está en pleo apogeo. Después de los excesos navideños y de la operación torrija empiezan a molestarnos esos kilillos de más y corremos el riesgo de caer en la trampa de las dietas milagro.

¿Cómo identificar una dieta milagro sin morir en el intento? Es más sencillo de lo que parece y te explico como hacerlo.

Las dietas milagro carecen de fundamento cientifico y su origen suele ser popular. Por este motivo es muy dificil clasificarlas de una forma razonable, pero hay algunos aspectos comunes en todas ellas:

Carecen de lógica y de base científica

Carecen de una prescripción médica o profesional

Son imprecisas, se basan en recomendaciones y prohibiciones generales

Se basan en promesas infundadas. Prometen una pérdida de peso muy grande y muy rápida

Nunca se han sometido a una evaluación médica suficiente, por lo que jamás han demostrado su eficacia

Son muy restrictivas e imposibles de seguir a largo plazo.

Para que se vea más claro aquí tenemos un ejemplo de dieta milagro: La dieta de la Clínica Mayo (dicha clínica no tiene nada que ver con la dieta propuesta)

Se trata de una dieta pobre en carbohidratos y grasas, ademaś de ser muy baja en calorias (entre 600 y 900). Está terminantemente prohibido el consumo de pan, pastas, bebidas alcohólicas y lácteos.

El alimento principal de esta dieta es el huevo (entre 4 y 6 unidades al día). El menú está integrado por carnes, aves, pescados, vegetales, productos integrales, frutas y algunos frutos secos. Las únicas bebidas permitidas son el té y el café. Suena bien y bastante sano, el problema viene cuando analizamos en detalle los menús propuestos. 

Este sería un ejemplo del menú que se facilita para un día siguiendo esta dieta

Desayuno: Café o te sin azúcar, 2 huevos duros y 1 naranja

Comida: 2 huevos duros, coliflor hervida o cualquier otra verdura sin aceite y con vinagre de manzana

Cena: 2 huevos duros, espinacas y tomate sin aceite y con vinagre de manzana

Los menús de un día a otro apenas varían, como mucho sustituye algún huevo por carne o pescado y por lo que he visto permite una rebanada de pan en toda la semana.

Analicémosla tomando este menú como referencia:

En primer lugar el aporte calórico es excesivamente bajo, basándonos en el menú propuesto sale un total de 658 Kcal, no cubre ni tan siquiera el metabolismo basal, lo cual es un problema importante, puesto que es la energía mínima que necesitamos para que todos nuestros órganos funcionen adecuadamente. Si bajamos nuestra ingesta calórica de una forma tan radical nuestro cuerpo se pone en alerta, nuestro metabolismo disminuye para adaptarse a la nueva situación y cuando dejamos la dieta sufrimos el llamado efecto rebote, además con un consumo calórico tan bajo es imposible obtener los nutrientes esenciales para nuestro organismo.

Aunque parezca una dieta hiperproteica y alta en grasas (basándonos en el reparto de macronutrientes) en realidad no lo es y de hecho no llegaríamos ni a las proteínas mínimas para mantener nuestra masa muscular. Partiendo del menú de ejemplo, obtenemos al cabo del día 49 g de proteínas, el mínimo recomendado para mantener nuestra masa muscular son 0,8 g/kg de peso y esta cifra solo sería válida en caso de personas sedentarias. 49g de proteína serían totalmente insuficientes si pesas más de 50 kg y haces un mínimo de ejercicio físico. 

Le faltan grasas, macronutriente esencial para el correcto funcionamiento de nuestras hormonas, especialmente en el caso de las mujeres.

El peso perdido es a base de agua y además en el caso de esta dieta también perderíamos músculo. Esto se debe a que es excesivamente hipocalórica. Si siguiéramos una dieta baja en carbohidratos, pero haciéndola como dios manda, en los primeros días perderíamos agua igualmente, pero el cuerpo se adaptaría y empezaríamos a quemar grasas.  Una pérdida de peso eficaz ha de ser a base de grasa, no debemos sacrificar nuestros músculos ni el agua en el proceso.

El consumo de huevos es bastante elevado y aunque se trata de un alimento sano, igual tanto huevo aburre un poquito y estaríamos desplazando el consumo de otros

Carmen Soriano

Nutricionista y entrenadora especializada en la salud de la mujer

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