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21 febrero, 2020

TIROIDITIS DE HASHIMOTO

La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune, el cuerpo no puede diferenciar entre tejido sano e invasores externos por lo que el cuerpo comienza a auto atacar su propios tejidos. En el caso de la enfermedad de Hashimoto el sistema inmunnológico ataca la glándula tiroides trayendo como consecuencia una disminución de la función tiroidea (hipotiroidismo).

Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente en mujeres de mediana edad y personas con antecedentes de enfermedad de la tiroides. En algunas ocasiones la tiroiditis autoinmune se presenta como parte de una afección llamada síndrome autoinmunitario poliglandular tipo 1 (PGA I) junto con un funcionamiento deficiente de las glándulas suprarrenales, infecciones micóticas en boca y uñas y glándula paratiroides poco activa.

Tiroides_anatomia_01

Algunos síntomas que podrían alertarnos de que padecemos enfermedad de Hashimoto son:

  • Cansancio
  • Apatía
  • Dolores musculares y articulares
  • Contracturas
  • Alteraciones menstruales
  • Depresión y/o ansiedad
  • Dolor de cabeza
  • Falta de concentración y de memoria
  • Sensibilidad al frío
  • Problemas digestivos y/o aumento de peso
  • Caída del cabello
  • Palpitaciones
  • Cambios de humor

Si sospechas que puedes padecer tiroiditis autoinmune es el momento de solicitar pruebas de diagnóstico:

  • Examen T4 libre
  • Hormona estimulante de la tiroides en suero
  • T3
  • Anticuerpos tiroideos

Tratamiento nutricional para la tiroiditis de Hashimoto

  • Es muy importante eliminar el gluten si se sufre la enfermedad de Hashimoto. Los últimos estudios asocian la sensibilidad al gluten a la enfermedad de Hashimoto por lo que su eliminación remitiría los síntomas. En personas con sensibilidad al gluten, fracciones de gliadina (porción proteica del gluten) muy parecida a la de la glándula tiroides) pueden atravesar la barrera protectora del intestino entrando en el torrente sanguíneo provocando que su sistema autoinmune ataque no solo a la gliadina sino también al tejido tiroideo.
  • Incluir en nuestra alimentación alimentos ricos en vitamina B y zinc como el marisco, los huevos y la carne, ya que la deficiencia de vitamina B o zinc puede disminuir la actividad de la tiroides agravando el hipotiroidismo autoinmune.
  • Eliminar el azúcar
  • Incorporar a la dieta antiinflamatorios naturales como el aceite de coco y el jengibre
  • Consumir verduras en abundancia

Si aún así no se nota mejoría sería interesante aplicar durante un tiempo el protocolo autoinmune paleo (AIP) en el que se excluyen de la alimentación: nueces, semillas, legumbres, granos, edulcorantes, fruta desecada, lácteos, comida procesada, huevos, solanáceas (tomates, patatas, pimientos, berenjenas, semillas de mostaza, chile), aceites vegetales (girasol, cánola, maíz), especias que provengan de semillas (mostaza, comino, cilantro, cardamomo, nuez moscada, etc.). Seguramente te estés preguntando ahora, ¿y entonces que voy a comer?, no te preocupes la lista de alimentos permitidos en AIP es bastante extensa

  • Pescados y mariscos
  • Casquería
  • Vegetales de hoja verde
  • Hortalizas de colores
  • Verduras crucíferas
  • Algas
  • Carnes de calidad
  • Aves silvestres
  • Grasas de calidad (aceite de oliva virgen extra, aguacate, coco)
  • Alimentos probióticos (chucrut, kombucha, kefir de agua)
  • Caldo de huesos
  • Vinagre de manzana y vinagre de vino
  • Hierbas frescas (albahaca, tomillo, romero, menta, estragón, etc)
  • Frutas (máximo 2 piezas al día)

Carmen Soriano

Nutricionista y entrenadora especializada en la salud de la mujer

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